Consejos para videoaficionados / Dirección/producciónUna de las cosas más difíciles, importantes y gratificantes como director es buscar, reclutar y trabajar con gente de talento.
Las personas que utilices en tus producciones afectarán en gran medida el éxito de la producción. Todos hemos oído hablar o hemos leído lo importantes que son la iluminación, el rodaje y la edición en una producción. Pero lo que tendrá más impacto en el público será el actor que haya delante de la cámara o haciendo la voz en off. ¿Por qué crees que existen las "estrellas"? En este artículo trataremos las distintas formas de buscar y reclutar actores, y algunos de los peligros que debes intentar evitar.
El tipo de actores y el lugar en el que los podrás encontrar dependerán de las dimensiones de tu proyecto, del tipo de actores que necesites, de lo que vayas a exigirles en cuanto a dotes interpretativas, memorización de frases y otras necesidades artísticas y, por supuesto, de tu presupuesto.
Existen cinco grupos entre los que podrás elegir a las personas con las que trabajar. Estos grupos son tu familia y amigos; los miembros de la organización para la que estás haciendo el proyecto; profesionales del campo sobre el que trata el proyecto; estudiantes de teatro y comunicación audiovisual de la universidad o el instituto local y grupos de teatro locales; y, por supuesto, actores profesionales y profesionales de la voz.
El grupo que puede resultar más económico y cómodo para trabajar (aunque no necesariamente el más fácil) es el de los amigos y familiares. Se suele considerar glamuroso aparecer ante las cámaras y salir por la tele. Sin embargo, es recomendable no recurrir a amigos o familiares, a menos que dispongan también de un gran talento y sepan acatar órdenes. Después de trabajar durante 10 horas seguidas y de ver cómo se desvanecen la pompa y el glamour con las sucesivas tomas, tus amigos y familiares empezarán a verte no como el buen chico o la buena chica que todos conocen y quieren, sino como el director exigente que insiste en hacer las cosas bien. Si el proyecto va bien, estarán encantados contigo, te prestarán todo su apoyo y podrás sentirte estupendamente. Sin embargo, si las cosas no van bien y tus amigos o familiares no alcanzan el nivel de rendimiento que necesitas, te resultará más difícil realizar críticas que no perciban como ataques personales y, de repente, sentirás que dejas de ocupar la silla del director para volver a retomar el rol de amigo o familiar con poca autoridad y poder de opinión sobre el trabajo de sus amigos o familiares. Es difícil despedir al tío Juan o a la tía María...
El uso de miembros de la organización para la que estás produciendo tu proyecto puede resultar una iniciativa bastante gratificante y satisfactoria. También será ventajoso para tu bolsillo. Si eres muy cuidadoso con la selección de actores y estableces una pauta de trabajo desde el principio de forma que todos trabajen con el objetivo común de crear un magnífico trabajo para la organización, esto puede funcionar.
Cuando vayas a filmar al director ejecutivo de la empresa o al presidente de la organización, intenta dejar claro desde el principio que eres consciente de la importancia de sus cargos y de la difícil tarea que están realizando como portavoces de tu proyecto. Sin embargo, hazles saber con mucho tacto que tú eres el experto en medios audiovisuales y que deberás darles algunas indicaciones y, ocasionalmente, algunas críticas. Recuerda que trabajar frente a la cámara puede resultar intimidatorio incluso para la persona más poderosa que conozcas. Hazles sentir cómodos y ve guiándoles por el proceso, animándoles y elogiándoles en dosis pequeñas pero sinceras e intentando que los comentarios críticos sean lo más positivos posibles.
Si necesitas a un grupo de personas de la organización para trabajar delante de la cámara, lleva a cabo audiciones. Asegúrate de que las personas elegidas para participar desean estar allí. Si se ven forzadas a hacer el trabajo delante de la cámara, esto se reflejará en su lenguaje corporal y puede crear problemas en la producción. Trabaja con los voluntarios para hacerles saber exactamente lo que esperas de ellos. Divide el trabajo en pequeños segmentos que se puedan manejar y proporciona instrucciones constantes, realiza críticas positivas y ofrece abundantes cumplidos. Por supuesto, también ayuda tener un poco de comida alrededor como pequeño incentivo.
El célebre director de cine ruso Sergei Eisenstein pensaba que si había un papel de carnicero, se tenía que salir a la calle en busca de uno de verdad. Hay muchas razones para defender esta tesis. Los policías caminan como policías, los médicos hablan como médicos y los bailarines se mueven como bailarines. Si tu proyecto depende en gran medida de los profesionales de un oficio específico, seguramente tendrás más éxito si le das el papel a un miembro de dicha profesión. Cualquier persona puede actuar si se le proporciona la preparación correcta, pero muy pocos de nosotros podemos manejar un soplete de forma convincente, trinchar carne sin rebanarnos un dedo, hacer pan sin acabar totalmente cubiertos de harina y crear un candelabro decorativo sin quemarnos las manos o quemar la casa. Si tienes la necesidad, contrata a un carnicero, a un panadero o a un orfebre.
Existe un gran número de personas con talento dispuestas a actuar en tu producción. Los grupos de teatro comunitarios, los grupos de teatro de institutos y universidades y los estudiantes de audiovisuales estarán deseosos de trabajar en tu proyecto por no mucho más que un par de trozos de pizza, una copia de la producción acabada y dinero para la gasolina. Llama a los grupos de teatro comunitarios y académicos de tu zona y averigua si disponen de un tablón de contacto en el que colocar tu anuncio. Asegúrate de que los actores sepan exactamente el tipo de programa o historia para el que buscas actores, el tipo de papeles que deberán interpretar y la cantidad de tiempo que deberán dedicarle. No tengas miedo de ser demasiado específico en el tipo de papeles para el que buscas intérpretes. Si necesitas una mujer de 80 años de edad, pon eso. Te sorprenderá el número de mujeres mayores que hay en los grupos de teatro comunitarios y universitarios que estarían encantadas de ponerse un poco de maquillaje para parecer aún mayores. Es mucho mejor que intentar crear una mujer de 80 años con una actriz de 20.
Al trabajar con estudiantes de teatro, debes tener muy en cuenta que la mayoría de ellos están acostumbrados a la actuación en un proscenio, en la que el público suele estar bastante alejado y la voz y los gestos de los actores se deben acentuar más para que todo el público pueda verlos y oírlos. La proximidad de la cámara les resultará un poco intimidatoria y sobreactuarán bastante al principio. Muéstrales su actuación y explícales la proximidad de la pantalla de vídeo. Aprenderán rápidamente que "menos es más" y conseguirás una buena actuación.
Como su nombre indica, los actores profesionales cobran por su trabajo. En Estados Unidos, existen dos sindicatos profesionales que engloban a actores, bailarines, cantantes, especialistas y profesionales de la voz: el SAG (Screen Actors Guild) y el AFTRA (American Federation of Television and Radio Performers). Si dispones de un buen presupuesto, es posible que prefieras o debas contratar a profesionales. Estos sindicatos tienen criterios muy específicos que deberás tener en cuenta al contratar a uno de sus miembros. El salario, las prestaciones, el entorno de trabajo, las limitaciones horarias y los requisitos de contratación son sólo algunas de las áreas a las que deberás prestar atención cuando trabajes con profesionales.
Si dispones de un presupuesto reducido o eres estudiante universitario registrado, es posible que puedas trabajar con miembros de un sindicato de actores según sus acuerdos sobre cortometrajes y presupuestos reducidos. Consulta su página web para obtener información más detallada en www.sagindie.com.
Si empleas a miembros del Sindicato de actores norteamericanos (SAG) o de la Federación norteamericana de artistas de televisión y radio (AFTRA), trabajarás por lo general con profesionales que disponen de una amplia experiencia frente a la cámara. No obstante, te recomendamos que seas exigente. Algunos miembros de estas asociaciones han trabajado lo suficiente para ganarse sus derechos de miembro, pero no disponen de tanta experiencia como los miembros del teatro local. Asegúrate de que obtienes la calidad que estás pagando.
El proceso de selección puede ser difícil y agotador. Si tienes una idea clara de lo que deseas, todo será mucho más fácil. Tienes que saber cuándo conformarte con algo, cuándo ofrecer un papel atípico para el actor y cuándo seleccionar a un actor que siempre representa ese tipo de rol. Si obtienes una buena interpretación en cinta, el proceso merecerá la pena.
El Dr. Robert G. Nulph es director y productor de películas y vídeos independientes e imparte clases de producción de vídeo a nivel universitario.
Este artículo se publicó originalmente en el número de agosto de 2006 de Videomaker Magazine. Para obtener más información sobre la producción de vídeos, visita su sitio web o vuelve a "Consejos para videoaficionados".